Tu pareja no cambiará. Mucho menos lo hará porque seas «buena chica». Todo lo contrario, ser «buena chica» reforzará la conducta violenta de tu agresor, porque a través de ella habrá alcanzado su objetivo: dominarte.
Tu pareja no cambiará. Mucho menos lo hará porque seas «buena chica». Todo lo contrario, ser «buena chica» reforzará la conducta violenta de tu agresor, porque a través de ella habrá alcanzado su objetivo: dominarte.
Un dolor de muelas deja de lado toda pregunta no patológica acerca de la identidad personal. ¿Quién soy? Al que le duele…