La inmigración: una ventana para el cambio personal

Irse del país de origen es salir de uno mismo. Se cambia de territorio, pero el territorio lo cambia a uno. Y no se trata de renunciar a lo que somos: se trata de hacerlo más complejo.
La clave, quizás, esté en el concepto de learning agility: la capacidad de desaprender lo que antes nos servía, y de reutilizar lo que sabemos, dándole un nuevo significado.

La inmigración, cuando es forzada, es una experiencia susceptible de ser vivida desde el victimismo y la queja. Pero la inmigración también puede convertirse en un escenario privilegiado para el desarrollo personal y la reinvención de uno mismo.

Aunque nunca seremos una persona por completo distinta a la que solíamos ser, antes de abandonar el lugar de origen, el cambio personal es posible e, incluso, inevitable. Uno cambia de territorio, pero el territorio lo cambia a uno. Continuar leyendo “La inmigración: una ventana para el cambio personal”