Máximo Peña, psicólogo

Máximo Peña, psicólogo

Me llamo Máximo Peña,  soy Psicólogo (colegiado M-32028), Especialista en Intervención Psicoterapéutica (UNED) y puedo darte apoyo psicológico. ¿Necesitas ayuda, escucha, orientación?

Llegué a la psicología de la mano, a veces férrea, de la inmigración. Nací en Caracas (1970), donde desarrollé una prometedora carrera profesional como periodista. Antes de cumplir 30 años, sin embargo, me fui de Venezuela sin billete de vuelta. Se cumplía en mí el deseo ancestral de irse por ahí, a conocer el mundo…

Luego de una estancia en Londres, a partir del 2000 me quedé a vivir en Madrid. En el tránsito no era consciente de las implicaciones vitales (existenciales) y de las más terrenas (burocráticas e, incluso, domésticas) de semejante decisión.

Como psicólogo tengo formación específica en  mindfulness, intervención en violencia, terapia cognitiva, terapia focalizada en la emoción, duelo, salud mental perinatal (soy miembro de la Asociación Española de Psicología Perinatal), relaciones de pareja, manejo del estrés, coaching y liderazgo. Además, practico meditación y yoga desde hace más de 20 años.

Con frecuencia se pregunta al psicólogo: ¿a qué escuela o corriente perteneces?

A ninguna. Comparto la tesis de que la psicología, para alcanzar la madurez como ciencia, tiene la exigencia inexcusable de emprender el camino de la integración. No parece razonable rechazar a priori conceptos, explicaciones o técnicas provenientes del ámbito cognitivo-conductual, del psicoanálisis o del humanismo, solo porque sí, por prejuicios ideológicos o profesionales, de los cuales el psicólogo debería sentirse libre (o, al menos, ser consciente de ellos), si pretende ayudar a otros a liberarse de sus propios prejuicios. Ningún modelo o teoría puede dar cuenta de forma plena del sufrimiento mental y emocional humanos.

Esto no impide que asuma una perspectiva constructivista, es decir, un abordaje que sitúa en primer plano del análisis psicológico el significado personal que damos a nuestra experiencia del mundo, a través de la creación incesante de narrativas. Estas narrativas (las historias que nos contamos a nosotros mismos y a los otros, nuestra interpretación de las cosas que pasan y que nos pasan, y su conversión en relato) están influenciadas de manera decisiva por los otros significativos (la gente que nos importa) y por la cultura que habitamos (y que nos habita).

De igual forma, me sumo a la línea de investigación que considera a mindfulness (la atención plena y compasiva, sin juicios, al momento presente) como la intervención o terapia de salud mental de elección para el siglo XXI, una psicología para todos.

Decidí hacerme psicólogo con la motivación de ayudar a las personas a reducir el sufrimiento mental y emocional (y el mío, claro), y de contribuir con el desarrollo sano de las capacidades individuales.

Espero que este blog me ayude a conseguir mi propósito y sea útil para ti: una psicología para todos.