La inmigración: una ventana para el cambio personal

Irse del país de origen es salir de uno mismo. Se cambia de territorio, pero el territorio lo cambia a uno. Y no se trata de renunciar a lo que somos: se trata de hacerlo más complejo.
La clave, quizás, esté en el concepto de learning agility: la capacidad de desaprender lo que antes nos servía, y de reutilizar lo que sabemos, dándole un nuevo significado.

La inmigración, cuando es forzada, es una experiencia susceptible de ser vivida desde el victimismo y la queja. Pero la inmigración también puede convertirse en un escenario privilegiado para el desarrollo personal y la reinvención de uno mismo.

Aunque nunca seremos una persona por completo distinta a la que solíamos ser, antes de abandonar el lugar de origen, el cambio personal es posible e, incluso, inevitable. Uno cambia de territorio, pero el territorio lo cambia a uno. Continuar leyendo “La inmigración: una ventana para el cambio personal”

5 claves para enfrentarse al duelo migratorio y al duelo-país

Muchos inmigrantes experimentan un sentimiento de dolor o tristeza semejante al producido por la muerte de un ser querido o a una ruptura amorosa: es el duelo migratorio. Como sucede con los venezolanos, a estos sentimientos de malestar se suma una ira profunda por la pérdida irreparable del país: es el duelo-país.

“(Ulises)…seguía como siempre en sus llantos, sentado en los acantilados, destrozando su alma en dolores, gemidos y llanto que caía de sus ojos, atentos al mar infecundo”. Odisea, V, 75

Muchos inmigrantes experimentan un sentimiento de dolor o aflicción semejante al producido por la muerte de un ser querido o a una ruptura amorosa: es el duelo migratorio. Continuar leyendo “5 claves para enfrentarse al duelo migratorio y al duelo-país”